
Temor de la autoridad
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Relato de un curioso evento que resulta en una temerosa frase de un agente de policía.
El Charger color azul, con franja blanca al centro, se veía por la carretera a lo lejos. Un par de elementos lo abordaban. El conductor, un veterano de la fuerza policial, lucía bastante nervioso. Su copiloto, un joven novato, parecía más entusiasmado por el asunto que iban a tratar, no por el riesgo que su compañero, por la experiencia de tantos años, podía presentir en el ambiente. Estaban cruzando las inmediaciones de El Carrizo, en la zona norte del estado.
Al llegar a su destino abordaron a las personas con las que iban a platicar y enterarse del “asuntillo”, dijeron, que les había encargado el comandante. Trataron la problemática sin mayores consecuencias. Un camión que se quedó varado en la carretera. Auxiliaron al chofer, pero no pudieron evitar la plática con los curiosos que se daban cita. Confesaron que su mayor preocupación no era este asunto, sino la violencia que en la zona impera.
Así, el viejo Policía Federal de caminos, excitado por la congoja, soltaría la frase del día: “El comandante ya ni la chinga, nos manda hasta acá sabiendo que es el terreno de los sicarios que andan matando gente por todo el municipio. Este camino está bien caliente.” Con el comentario, causaría completa perplejidad en aquellos que lo escuchaban. Y no es para menos, si ese es el temor que tienen ellos que son autoridad, los ciudadanos de a pie debemos sentirnos peor. No tenemos quien nos defienda. Hay que darle la razón al poli… ya ni la chingan.
Bandeja de salida. La madrugada del viernes, antes que saliera el sol, se suscitó uno de los más descarados crímenes de esta maldita ola de violencia. Mataron a 2 jóvenes en su propio domicilio, los asesinos entraron con total impunidad hasta su cuarto para acribillarlos. Un amplio retén de militares y las corporaciones policiacas se extendió por toda la zona hasta el siguiente día. Entonces pregunto ¿Alguien supuso que los asesinos se quedarían escondidos en la casa de enseguida, a 1 cuadra o al menos a 1 kilometro a la redonda del crimen esperando a que llegara ese operativo? El personaje que coordina estas acciones, sea quien sea, debe estar bien pendejo.
Alfredo Chávez Rubio.